En la Iglesia hay una vida sobrenatural, que se llama gracia. La Iglesia fundada por Jesucristo no es solamente una familia visible. En ella hay una vida interior, invisible, sobrenatural, divina, que ...
Los diez pasos necesarios, según la legislación canónica vigente, para los procesos de las Causas de los Beatos y de los Santos 1.- Para iniciar una causa es preciso que pasen al menos cinco años ...
1 En cuanto a este servicio en favor de los santos, me es superfluo escribiros. 2 Conozco, en efecto, vuestra prontitud de ánimo, de la que me glorío ante los macedonios diciéndoles que Acaya está ...
Graduado en Derecho en Padua en 1867, permanece en la misma Universidad en calidad de profesor auxiliar hasta el 1872, trasladándose sucesivamente en Venecia, Módena y, finalmente, en Pisa, donde ...
La Capilla de Nuestra Señora de la Divina Providencia en la Catedral Metropolitana de San Juan Bautista contiene la hermosa imagen de la Virgen La Catedral ...
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su ...
Martirologio Romano: En Valencia, de España, santo Tomás de Villanueva, obispo, que, siendo religioso de la Orden de Ermitaños de San Agustín, aceptó por obediencia el episcopado, sobresaliendo, entre ...
Eran hermanas carnales, nacidas en Sevilla, Justa en 268 y Rufina en 270, de familia muy modesta con firmes convicciones cristianas. En la época que vivieron dominaban los romanos gran parte del mundo ...
San Juan Diego Cuautlatoatzin, mi hijito el más pequeño, mi mensajero.
El duelo no está limitado a la muerte. El duelo es la emoción o conjunto de emociones que se experimentan cuando hay una pérdida o cuando muere alguien a quien se ha cuidado con interés y atención.
El padre Abad lo había experimentado tantas veces en carne propia. Por eso sintió la necesidad de compartirlo con un joven sacerdote, al que escribió estas líneas: "Seguramente se preguntará cuáles ...
¡Dios te salve, María, llena de gracia! Tú eres la Hija amada del Padre, la Madre de Cristo, nuestro Dios, el Templo vivo del Espíritu Santo.